|
|
REPORTAJES
El Cafetal: Un viaje de aroma y sabor en el Parque Amboró
 Placer. Para obtenerlo, la ecuación es sencilla: sume la tranquilidad, verdor y belleza del Parque Nacional Amboró a un recorrido por todas las etapas del proceso del café. Multiplíquelo luego por el sabor de una humeante taza del mejor expresso y réstele el estrés citadino, gracias a una noche iluminada por luciérnagas y arrullada por el canto de grillos. Placer concentrado ofrece la hacienda El Cafetal. Y si no me cree, pregúntele a Gringo.
Todo comenzó en la provincia Ichilo, en Santa Cruz de la Sierra. En el municipio de Buena Vista, hace unas dos décadas, nacía esta finca que se iniciaba en la producción de café con la pretensión de cubrir una gran extensión de tierras. ´El concepto era erróneo y se lo fue ajustando con el tiempo. Lo que se hizo fue estabilizar 130 hectáreas (de las 300 disponibles) para el cultivo del café bajo sombra y difundir la caficultura entre los vecinos y enseñarla a los productores´, argüye Rodrigo Burgoa Salinas, gerente de operaciones de Agrícola Cafetalera Buena Vista (Agricabv). ´Ha sido un éxito, porque ahora en Ichilo existen más de 300 familias que están produciendo café´.
Aparentemente común, esta propiedad cafetalera se divide en tres áreas: una de cultivos de café, otra de bosques en reserva y una tercera dedicada a la ganadería. ´El trabajo de esta hacienda es la producción, beneficiado, transformación y exportación del café. Aquí sufre toda su transformación. Todo lo que tiene que ver con el café en todo el mundo pasa en esta finca. Lo producimos, lo procesamos, lo transformamos, lo tostamos, lo bebemos, lo vendemos y lo exportamos. Dentro está toda la cadena que hace a esta finca única en Bolivia´, explica Rodrigo Burgoa. Para averiguarlo, mejor aventurarse a la finca para conocer a Gringo.
Los amigos del Amboró
´Máximo usamos repelentes para los mosquitos´, expone un sonriente Burgoa al terminar los 100 kilómetros que alejan a Santa Cruz de Buena Vista. Minutos más, lo que toma hacer los 5,5 kilómetros a la hacienda El Cafetal, dan pie para hablar sobre los niveles de certificación que califican a esta hacienda como orgánica. ´No utilizamos ningún agroquímico. Cuidamos mucho nuestro medio ambiente y estamos en armonía con nuestro enorme vecino, el Parque Nacional Amboró´.
| |
 La hora y media de viaje toma un respiro ante una piscina y cabañas que hacen marco a un mirador hacia el verde. Una baranda de madera parece el único límite entre el gran mar vegetal que se pierde en el horizonte hasta la imponente presencia del monte Amboró que, según dicta la leyenda, es la representación de un gigantesco hombre dormido.
Si se quiere una mejor vista un mirador de tacuara se alza a 12 metros de alto con descansos que preparan al visitante para un panorama de la zona desde un piso provisto de bancas y sillones.
Desde allí se tiene un panorama completo de las cuatro cabañas familiares y las cuatro que van en suite. Estas últimas tienen balcones de madera con similar vista.
Una bocanada de aire y la naturaleza retoma el contacto. Pero eso no implica renunciar a las comodidades de la vida actual: piscina, baño privado, churrasquera, frigobar, parqueo, cafetería y más.
´La primera infraestructura está funcionando desde hace unos dos años para los amigos, pero ahora se abre a toda la gente. Podemos recibir a 28 personas como máximo, según el grupo´, explica Burgoa. Los precios están pensados para turistas nacionales: una pareja paga 300 bolivianos por la noche y una familia requiere 700, que incluye desayuno buffet.
Paseos a caballo y en carroza, visitas a las comunidades vecinas, descanso y baños en el río Surutú, caminatas por senderos y plantaciones se unen al atractivo principal: el Coffe Tour, la oportunidad de ingresar en el mundo del café, un mundo custodiado por Gringo.
Del cultivo a la degustación
Batiendo la cola, Gringo, miembro oficial del equipo de El Cafetal, está presto para hacer su trabajo. Cariñoso, el perro lleva en el cuello la credencial que certifica su labor en la hacienda: cuidador de la seguridad del lugar y encargado de hacer más divertido el Coffe Tour.
El recorrido de aproximadamente una a dos horas, según las exigencias del grupo, se hace con la ayuda de un guía local. Se comienza en un sector dedicado al cultivo del café, donde se explica la obtención de la semilla de la guinda (fruto) del cafetal, pasando por los germinaderos, donde las chapolas pasan 45 días en arena, hasta que se tienen los plantines en tierra para extraer nutrientes.
| |
En esta parte también se observa una compostera cerrada donde las cáscaras de café hacen al suelo fértil gracias a un proceso de descomposición. Todo se aprovecha.
En una segunda parte del recorrido se pueden ver distintos tipos de caficultura, empezando del procesado del grano ya cosechado a través de un módulo familiar con una rústica máquina.
Muy cerca está un módulo más avanzado que funciona con el pedaleo de una bicicleta y otra máquina que trabaja con motor. Los distintos módulos funcionan con un mismo principio basado en el despulpado, fermentado, lavado y secado, que puede hacerse en losas o en carpas solares.
La tercera parte de la visita se realiza dentro de las instalaciones de la planta de café Buena Vista. Allí se hace en primer lugar el acopio, revisión y pesaje de las guindas para vaciarlas en una enorme tina de cemento. Esto suele suceder la primera semana de abril.
A continuación está el lavado y separado de impurezas para que las guindas pasen por el primer y segundo despulpado rumbo a la fermentación, que tiene una duración de entre ocho y 18 horas.
| |
 El siguiente paso lo anuncia un letrero que la mayoría de la gente se detiene a descifrar: ´desmucilaginadora´. Es el nombre de la máquina que elimina el mucílago del grano que pasa a llamarse pergamino húmedo. Resta entonces el secado, que deja al grano con un 12 por ciento de humedad. De ahí, ya en los silos de reposo, el grano estabilizará su aroma y sabor.
La trilladora entra entonces en acción. Ahí se pelará el pergamino seco sacando a la luz al grano verde que luego de ser clasificado por tamaño y peso, pasará a la tostadora para la obtención del producto final de este café.
Color, consistencia y persistencia. Casi en la última etapa del Coffe Tour, el visitante puede conocer mejor las propiedades que debe tener un buen café, así como las distintas recetas, los mercados internacionales y las certificaciones que reciben las distintas variedades que se procesan en esta hacienda. Y como de muestra basta un botón, una taza de aromático expresso corona la visita.
´Queremos llegar a nuestra gente´, acota Burgoa mientras saborea su expresso en el Coffe Shop. ´Les guste solo o con azúcar, queremos que todos los bolivianos sepan lo que es un buen café´. Y como corroborándolo, Gringo simplemente atina a mover alegre la cola.
Brújula
Salidas. De la ex terminal de Santa Cruz se toma un taxi compartido (Bs 20) o un bus (Bs 10) hasta Buenavista. Las salidas son diarias. De allí, una mototaxi llega en 15 minutos a la hacienda por Bs 7. Un taxi cobra Bs 20.
Precios. El costo de hospedaje es de Bs 150 por persona, con desayuno incluido, precios especiales para familias y grupos. Por Bs 20 se realiza el Coffe Tour.
| |
Fuente: Miguel Vargas Saldías y Miguel Carrasco – Revista Escape |
|
|
 © 2008 Amazonía Norte SRL - Todos los Derechos Reservados
Dirección: Wigberto Rivero Pinto
|