Síntesis Histórica: En la cartografía del S. XVIII, en un mapa de Fray Mingo de la Concepción 1791, ubica a los Tapiete en lugares alejados del río Pilcomayo hacia el este, en dirección a la República del Paraguay; y la misma ribera oriental de ese río estaba habitada por Chorotis y Tobas. Es recién a partir de la segunda mitad del S. XIX que los asentamientos de los Tapiete y de otros pueblos indígenas asediados en diferentes formas por los misioneros franciscanos y por los criollos-mestizos que entran en la región como colonos. Los civilizadores republicanos construyen fortines-ciudades y misiones con la estructura de fortines.
Su mentalidad (no la de los misioneros ciertamente sino de los demás) era la de aniquilar la presencia de los indígenas en todo el Chaco, ya que a todos calificaba como bárbaros peligrosos, debido a la experiencia con los Chiriguano que no se dejaban reducir, desde los primeros contactos coloniales. Así surgen Villa Rodrigo (1842), Misiones de Tarairí (1854), San Francisco del Pilcomayo (1869), Fuerte Carandaití (1888). Entre 1850 y 1880 estas misiones y fortines-ciudades, fueron permanentemente atacadas por los indígenas Chiriguanos, Chané y Tobas; los Tapiete participaban en menor medida.
El año de 1874 los Chiriguanos, Chané, Tobas, Chorotis y Tapiete se unieron para un alzamiento, ante el avance armado de los blancos (karai); se reporta que se reunieron entre 15.000 a 20.000 guerreros. El año 1875 se produjo la primera asonada mayor del ejército boliviano causando numerosas bajas entre los indígenas. Después se produjo la gran batalla de Kuruyuki, en 1892, que término con los pueblos Chiriguanos principalmente y los otros, convirtiéndose esa batalla en una gran masacre; los que salvaron la vida se dispersaron en los montes o fueron doblegados en las misiones. Esto sucedió especialmente con los indígenas Tapiete que fueron concentrados en la Misión de Machareti. El papel que cumplieron los Tapiete en la ubicación de pozos de agua y lagunas, dado su profundo conocimiento de ese medio ambiente.
Como consecuencia del desastre una parte de los tobas y los Chorotis migraron al sur, mientras que otros se quedaron en sus tierras, continuando acciones de guerrilla, en contra de las estancias y los destacamentos de exploradores bolivianos, argentinos y paraguayos que trataban de establecer las condiciones de navegabilidad del río Pilcomayo..
Por informantes ancianos, que conservan la memoria colectiva de su pueblo, se sabe que en el siglo XIX, toda la región sur de Bolivia donde hoy se encuentran dispersos los pocos asentamientos, estaba cubierta de tolderíos Tapiete y que en cada uno había un Capitán. Con la guerra del Chaco (1932-35) se produjo la última gran dispersión Tapiete, Toba y Choroti. Cuando término la contienda bélica los Tapiete encontraron que sus mejores tierras habían sido copadas por los criollo-mestizos, vueltos así de pronto grandes "hacendados". Los Tapiete ocuparon los espacios sobre el río Pilcomayo. Sin embargo durante todo el presente siglo la vida de los Tapiete ya no fue la misma de antes. Su libertad como pueblo indígena fue cambiada por el peonazgo obligado, para sobrevivir.
|